jueves, 28 de enero de 2016

¡Cuidado Donald!


Esta semana se llevará a cabo el siguiente debate del Partido Republicano entre los contendientes a la candidatura a la presidencia de Estados Unidos. Para la mala suerte de los que gustamos del espectáculo de Mister Trump, éste no asistirá porque la periodista y moderadora de este próximo debate “lo ha tratado injustamente con sus cuestionamientos y la cadena Fox se ha hecho más rica anunciado y transmitiendo los debates en los que él participa.” (¿En dónde he escuchado a un candidato hablar de complots de los medios de comunicación y ausentándose de debates?)

Si bien este puede ser un movimiento astuto por parte del precandidato Trump, también es cierto que estamos ante la posibilidad de ver un debate serio en el que podamos conocer propuestas concretas, cosa que no hemos visto ya que los supuestos debates republicanos acaban siendo una mezcla entre Jerry Springer y Dr. Phil.

¿Cómo es posible que Donald Trump vaya lidereando las encuestas entre los candidatos republicanos? Cuando vemos el perfil de las personas que asisten a sus rallies y que han expresado abiertamente su apoyo al empresario, vemos que se trata de personas blancas, de poca educación, de bajos ingresos económicos, que dicen tener “alto sentido patriótico” y que se denominan como conservadores pero que en su mayoría no están afiliados al Partido Republicano.

Vale la pena empezar por explicarle a estas personas que Trump no es un conservador, ni siquiera un republicano. Se trata de un populista enojado que está logrando captar la atención de la clase media baja y baja que siente que su país, y sus oportunidades, les han sido arrebatados por una mezcla de ineficiencia gubernamental por parte de Barack Obama y una ola desmedida de inmigrantes que llegan a Estados Unidos anualmente, sumado a las amenazas internas y externas por parte de grupos terroristas que buscan destruir al país más poderoso del mundo. Solo recordemos que Trump ha hecho y deshecho su fortuna basándose en los “New York values” que ahora dice criticar. De unos meses para acá se cree el representante del conservadurismo en Estados Unidos.

Mi pregunta a los norteamericanos sería ¿no es más arriesgado elegir a un narcisista/liberal/radical/populista/enojado al mando del ejército y de la economía más grandes del planeta?

Si bien es cierto que lo que vemos ahorita son lo que en México conocemos como campañas internas, también es cierto que falta que entre en juego el actor más importante: la cúpula del partido republicano. Es por muchos sabido que el leadership de su partido no apoya a Trump por no ser republicano y por la falta de representación real de sus valores,  y que si el escenario final presentara a Trump y a algún otro como opciones, la mayoría votaría por el otro ya que cualquiera de los otros precandidatos representa de alguna manera una postura verdaderamente conservadora y al mismo tiempo más moderada.

Tendremos que esperar el desenlace de esta novela política que sin duda ha hecho de esta elección una de  las más coloridas y seguidas por el mundo entero. Como dice el célebre Frank Underwood “el camino al poder está pavimentado con hipocresía y víctimas.”
Así que cuidado Donald porque ahí viene un Senador de apellido latino que puede convertirte en víctima. Y no es Ted Cruz.


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