Cuando me preguntan si estoy listo para el mundo, si creo en la felicidad, si sé qué es la vida, si la aprecio, si la disfruto. Si pienso en la muerte, en su razón, en su forma de trabajar, si conozco el fin, mi fin, tal vez mi principio; si he tomado el camino correcto, si lo que estoy haciendo está bien, si la soledad es necesaria para ser felices. Si en verdad conozco el significado de una lágrima, si valoro el amor de una persona, si un abrazo es lo suficientemente fuerte como para hablar sin palabras, si un beso no es solo una muestra de amor, si mi alma le puede pertenecer a alguien más, si mis sentimientos mueven otros deseos, si el mundo de alguien puede cambiar con una mirada, una sonrisa, un simple guiño. Si conozco la fortaleza de una derrota y el coraje de una victoria. Si he sido sincero conmigo mismo y con los demás. Si podrá ser que un día alguien piense en mi y su pecho se encienda, su corazón me llame con gritos mudos y su mirada solo encuentre mi figura en lo negro del cielo nocturno. Si sé lo que es un amigo, si lo valoro, si en verdad lo he sido algún día. Si he sido, soy o seré el apoyo esencial de alguien cuando sienta su vida tambalear y lo podré reconocer para ayudarle. La verdad es que no sé.
Cada vez que me preguntan si conozco, si estoy listo, si puedo hacerlo, si me doy cuenta, si pienso igual o difiero...me doy cuenta de que sé a medias, que no puedo hacer todo y que no puedo pensar como todos. Nunca va a haber felicidad universal y siempre haremos gala de una ignorancia otorgada y obligada que nos llevará a hacernos miles de preguntas. Pero gracias a que somos ignorantes natos de nosotros mismos el mundo es lo que es.
Así que cada vez que me preguntan o trato de buscar respuestas lo que sale a relucir es una falta de conocimientos, razones y motivos que todos poseemos por el solo hecho de nacer. Desde ahora contestaré con un "no sé" que deje a las personas, y a mi mismo, en ese punto de arrogancia mal tenida con la que fuimos también concebidos y que imagino como un perfecto círculo sin salida porque mientras exista el hombre existirán las dudas. Mientras más dudas existan mayor será nuestra ignorancia y más lejana estará la verdad de nuestras manos.
miércoles, 28 de marzo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario